Una reforma laboral catastrófica (también) para el emprendedor

Foto: Kids Chain

Llevo todo el fin de semana, fíjaos qué originalidad, en darle a la tecla con la reforma laboral. Seguro que no habéis leído, oído ni visto nada al respecto 😉

Que la reforma laboral aprobada mediante decreto-ley es catastrófica para el trabajador y sus derechos (ganados tras decenios de luchas y padecimientos) es algo tan obvio que sólo hace falta ver cómo el dark side of de CEOE la ha aplaudido a rabiar. Es indecente para el trabajador pero ¿buena para el empresario?

Pues depende.

Os puedo asegurar, como pequeño emprendedor, que la reforma que entra en vigor es una de las mayores decepciones que he sufrido de nuestro gobierno, el que sea. He podido hablar con varios pequeños empresarios, autónomos y emprendedores al respecto y todos, absolutamente todos, estamos de acuerdo en que facilitar el despido (que es lo que han hecho) y no dar ni una ayuda más a la creación de nuevos puestos de empleo dignos no es lo que necesitábamos ni pedíamos. Y que no me ventan con milongas, 3.000 euros a cargo de desgravaciones fiscales por contrato indefinido es estar peor de lo que estábamos antes. Por si alguien nos escucha ¡¡que cuando voy a contratar no pienso en despedirle, pienso en darle continuidad!! y estaría muy bien que incentivárais que contrate a 2 en lugar de a 1 trabajador, no facilitándome que pagara 600 euros a cada uno en lugar de 1.200 a uno, sino que me hiciérais pagar menos cuota de su seguridad social, por ejemplo.

Os animo, por cierto a que aprendáis a traducir la reforma laboral con el Rajoogle Translate que podéis ver pinchando aquí.

¿Mi empresa es una ONG? ¿Soy / somos unos buenos samaritanos? ¿Unos “gilipollas” en lugar de “empresarios” tal vez?.

Pues no, sencillamente tengo / tenemos muy claro que el verdadero capital de una empresa, y sobre todo si es de base tecnológica, está en el colectivo de personas que la forman, y con esta bazofia de reforma laboral lo que van a conseguir, lo que están consiguiendo ya de hecho, es que el talento esté cada vez más fuera de nuestras fronteras, por lo que el círculo irá estrechándose cada vez más en Españistán.

Y mientras tanto, ex-directivos de CAM y Banco de Valencia forrándose “por el trabajo bien hecho”, Camps aprovechando sus “vacaciones” para doctorarse y la gente pensando en si la liga la tiene ganada ya el Madrid.

Olé por España. Sólo queda tratar de mover la maquinaria desde dentro mientras nos queden fuerzas.

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El dinero por el retrete

Suelo hacer visitas rutinarias a mis clientes y amigos, son visitas muy fructíferas, ya que no están concebidas para hablar sólo de los proyectos que tenemos en común, sino que en ellas se generan conversaciones sobre lo divino y lo humano, sobre problemas personales, disgustos, alegrías…

Como es normal en la época económica en la que nos encontramos, los problemas que tenemos las empresas, crisis, esfuerzos, innovación, cierres, despidos, reorientación… son palabras que surgen que bastante asiduidad.

La semana pasada, en una de esas visitas, tuve una charla con el presidente de un grupo empresarial muy potente en la provincia de Alicante. Me hablaba de superviviencia, de gestión de costes, de optimizar recursos… y de que se estaba planteando hacer un Expediente de Regulación de Empleo, bien de reducción de horas al día, bien de dos o tres meses al año. Me aseguraba que con esa medida se garantizaba que todos sus empleados mantendrían su puesto de trabajo. Comentaba que si hubiera mirado sólo para beneficio propio, hubiera sido más sencillo y rentable haber realizado despidos directamente ya que, entre otras cosas, se podía conseguir que el FOGASA subvencionara a la empresa parte de la indemnización a los trabajadores.

No sé si esa intención inicial será finalmente alcanzada o por el contrario habrá ERE y despidos en su empresa ni cuál es su intención real, no es persona que de un paso sin antes saber cuál será el siguiente, así que me imagino que lo tiene todo bien atadado.

Lo que realmente me escama son las “ayudas” estatales a éstos actos. ¿Cómo es posible que un estado sufrague parte del coste por despido de las empresas? ¿no sería más rentable tanto para el estado, empresarios y trabajadores que ese diero se dedicara a fomentar empleo y no para costear la pérdida del mismo? Vamos, lo que es invertir para crecer y no para amortiguar la caída, que ya hemos visto que no funciona ahora y mucho menos en un futuro.

No hay dinero para pagar a proveedores, no lo hay para financiar proyectos empresariales, no habrá para pagar pensiones… y para lo que sí que dan es justo para lo que no traerá retorno de la inversión -¡Otra vez el ROI!-

Hay veces que me avergüenza pertenecer a un país cuyos mandamases, mandamenos e incluso mandanadas se preocupan más del cortoplacismo que de pensar en perspectiva. Aunque enseguida me doy cuenta que ésto sólo se cambia desde dentro… aquí estaremos, mientras el cuerpo aguante.